Cepeda y Ana Guerra se unieron en septiembre para girar por 16 ciudades españolas con la gira imaginBank. Ayer se despidieron de ella en un concierto muy especial en el Gran Teatro Liceu de Barcelona.

“Recuerda, siempre será la penúltima”, le decía Cepeda a Ana Guerra después de fundirse en un abrazo. La canaria lo repetía más adelante y dejaba claro que no se querían despedir de esta aventura que tantos momentos mágicos les había traído.

La noche empezaba con un público que enloquecía cuando aparecía Luis Cepeda sobre el escenario. El de Ourense interpretaba Me da igual Cuando no estés. En este último, se atrevía a rapear con total naturalidad y los asistentes cantaban con todas sus fuerzas las dos canciones. Entonces llegaba un momento muy especial: Luis interpretaba Llegas tu, esa canción que compuso dentro de la academia de Operación Triunfo y que, por lo tanto, muchos de sus seguidores la vieron nacer. Además, en este tema aparecía Ana Guerra para unirse a la voz de Cepeda. Podíamos ver la complicidad de los dos artistas a través de sus ojos y sus voces, que se compenetraban a la perfección.

Ana Guerra y Cepeda en Barcelona | Imagen: Clipper’s Live

EMOCIÓN Y ENTREGA

El público, muy entregado, se levantaba para cantar y bailar los temas más cañeros como Esta vez. “No hace falta que diga como me siento estando en este gran recinto. Si os lo explico, me pongo a llorar”, confesaba Cepeda a todos los asistentes. “Muchísimas gracias por venir, por apoyarnos”, añadía. Y, a continuación, la emoción invadía a todos los presentes con Fuimos vidacanción con la que compartía gestos de complicidad con todos sus fans. Llegaba el turno de 723, un tema con una historia muy emotiva e importante. “Habla de esas personas que tratan como números, a los refugiados. Animo a toda la gente que no ve más allá a que abra la cortina”, expresaba un Cepeda emocionado.

Con Imperfectos, Si me dices y Te quiero disparar, el público enloquecía, saltaba y cantaba hasta ‘a capella’ si hacía falta. Estos tres temas daban paso a un momento muy especial entre Cepeda y su pianista Iván Herzog. Con un ambiente acústico total nos deleitaban con Tú desnuda, uno de los momentos más íntimos de la noche que arrancaba los aplausos del público. Y entonces Luis se volvía más canalla para interpretar No puedo vivir sin ti. Me quedo para siempre con Barcelona y su bandera”, cantaba Luis.

Después de agradecer a todo el equipo que había hecho posible la gira imaginBank y de presentar a sus músicos, Cepeda interpretaba Pídeme la vida. Entonces los músicos y el cantante marchaban del escenario y el público se atrevía a cantar Vuela, una de las canciones más queridas por sus seguidores. Luis aparecía para decir “aquí empezó y aquí acaba”. Y es que esta canción fue cantada por primera vez en el Liceu, en la gira individual del cantante. Llegaba el turno de Mi reino, tema con el que el cantante disfrutaba con su público y despedía esta primera parte del show. Podíamos ver como Cepeda, sin duda, es un cantautor que vive y cuenta lo que canta. Un artista con una de esas voces rasgadas que promete calar hondo en el panorama musical español.

Imagen: Clipper’s Live

ESPECTÁCULO Y BAILE

De repente, aparecían cuatro bailarines al escenario moviéndose al ritmo de una base instrumental. Ana Guerra saltaba al escenario dispuesta a ofrecer un gran espectáculo e interpretaba Bajito y El remedio. Cambiábamos a un registro totalmente distinto, al que le acompañaba mucho baile de una artista que demostraba tener tablas para cantar y bailar a la vez. El público se levantaba y arropaba a Ana Guerra. “Ojalá esta noche sea infinita“, expresaba la artista agradecida y emocionada por poder estar actuando en el teatro Liceu de Barcelona. El concierto seguía con Con una mirada, uno de los temas de su EP y con el que aprovechaba para cantar frases como “Te quedaste en mi corazón, Barcelona”. Además, la canaria daba algunas pistas sobre su futura música: “Si todo va bien, este año habrá nuevo disco.”

Llegaba otro de los momentos más especiales de la noche cuando Cepeda aparecía en el escenario para interpretar junto a Ana Olvídame. Una canción que el público acompañaba con luces y creaba una atmósfera mágica. Ana Guerra continuaba con Vete de mí, canción con la cual se atrevía a tocar la flauta travesera. Baile, baile y más baile podíamos ver en este show que ofrecía la canaria. “Ahora vamos a volver a aquella academia”, avanzaba Ana en lo que sería un ‘remember’ de OT. Se lanzaba a interpretar La Bikina y el público enloquecía y se levantaba para disfrutar de la canción. Seguíamos con más temas que la artista interpretó dentro de la academia: Cuídate, Cómo te atreves y Todas las flores. 

“Esta es una de las cosas que me propuse hacer: tocar el piano como compuse esta canción”, explicaba Ana Guerra antes de interpretar, a piano y voz, DespiertaUn tema que compuso dentro de la academia de Operación Triunfo y que ayer dedicó a su compañero presente entre el público: Alfred García. Pasábamos de un clima acústico y emotivo a cantar y bailar con Lo malo y Sax. Después de presentar a sus músicos y a sus bailarines, los cuales eran un elemento esencial para conseguir un gran espectáculo, Ana interpretaba El viajero y Sayonara. 

Para cerrar esta noche tan especial, Ana Guerra y Cepeda interpretaban su colaboración Culpable o notema que ha nacido a raíz de esta gira y que marcaba uno de los momentos de la noche. Y, por último, Ana se despedía con Ni la hora, su primer single, que conseguía hacer bailar y disfrutar a todo el público.  Ana Guerra demostraba  tener una energía arrolladora con la que será capaz de conseguir todo lo que se proponga.

Ahora sí, decían adiós a una gira repleta de emociones con la que han recorrido la geografía española y que ha reunido a más de 16.000 personas. Un adiós con nostalgia y con la esperanza de volver a reencontrarse muy pronto en los escenarios.

 

 

Imagen principal: @imaginbank