La sala Rockville de Madrid acogió el pasado viernes de 20 de diciembre el último concierto del año de Bobes. Así, cerró por todo lo alto un 2019 que le ha traído numerosas alegrías en lo musical.

Hace justo un año, cuando 2018 estaba a punto de terminar, Bobes le pedía al 2019 más música; sin duda y para alegría de todos, la hemos tenido. En enero salieron los tres primeros temas que componen su EP Razón al Corazón, en febrero salieron los dos restantes y el EP completo ya estaba disponible en Spotify. El 31 de marzo presentó el EP con toda su banda en la sala Siroco y poco después nos contó todos los detalles de su nuevo trabajo y de ese concierto de presentación

En junio volvió a llenar la Honky Tonk con la banda, mientras continuaba inundando las redes con las covers a las que nos tiene acostumbrados. El mes de septiembre comenzó fuerte, ya que volvió a la sala Siroco en el primer concierto de la temporada. En ese show, los asistentes pudieron escuchar Mátame a Besos, un tema que saldría el 30 de octubre. Pocos días después del concierto que dio en Marula Café en noviembre, anunció el último concierto del año: 20 de diciembre en la sala Rockville. Una fecha señalada en el calendario.

En este último concierto, Bobes despediría el año como se merece, al igual que todos los asistentes. A partir de las 21:00 horas, la sala Rockville comenzó a llenarse y el público comenzó a ocupar las primeras filas. Átame las manos fue una de las primeras canciones de la noche, junto con Solamente a mí y Sin temor a nada, temas que se incluyen en su EP Number #1. 

Volvió a su último trabajo con Yo tus ojos y demostró su versatilidad al combinar Cal y Arena con Contando Lunares, de Don Patricio. Y continuando con las versiones, se atrevió con Embrujada, la mítica canción de Tino Casal. Tampoco quiso desaprovechar la oportunidad para agradecer al público el cariño que le han dado a Razón al Corazón a lo largo de este año: “Muchísimas gracias a todos vosotros, por seguir comprando entradas, por comprar entradas en los tiempos que corren”, decía. Por eso, continuó con uno de los temas que se incluyen en ese EP, nada menos que Dame un poco de rock.

La música sabe mejor cuando se comparte y Bobes quiso invitar al escenario a Daw A La Guitarra para compartir No me mires mal. “Gracias, Javi, por invitarme a cantar. Esta canción habla un poco de la superación personal, de amor propio, que creo que es muy necesario hoy en día. Y yo estoy encantado de poder cantarlo hoy aquí con esta maravillosa banda”, decía. Así, protagonizaron uno de los grandes momentos de la noche al ritmo de “No me mires mal, no me mires mal, que ya sé que tengo mis defectos, como todos los tenemos, mira yo no soy perfecto…

Cuando Daw se bajó del escenario, la noche continuó con Una promesa de verdad y con las versiones, esta vez con Animales, de Pereza. Bobes anunció que Sin pila al corazón era la última canción de la noche y le deseaba una Feliz Navidad al público, pero todavía quedaba mucho concierto por delante. Javi y la banda abandonaron el escenario, pero minutos después volvieron al grito de “¡Otra, otra!”. Después de Todopoderosos y entre gritos, contó que la semana pasada estuvo de promoción y le preguntaron si había alguna canción en especial de la que se sentía orgulloso. Para él, esa es Amor helado y, sin duda, la banda que le acompaña en cada concierto. “Quiero que le deis un fuerte aplauso porque esto no sonaría así sin ellos“, dijo.

La humildad del que sabe que tiene a grandes músicos que le acompañan y que hacen posible noches como esta, por lo que no le falta razón cuando habla de ellos como “la mejor banda de Madrid.” Por eso, no dudó en presentarles como se merecen.

“Víctor Bencomo no ha podido venir, pero aquí tenemos con el número 2, el central, la cuerda gorda, a Mario López. Con el número 7, mi hermano, David Parra, seguimos dando conciertos y seguimos creciendo en la música y como personas. Es un honor seguir teniéndote como amigo, como guitarrista y siempre en mi vida. A mi izquierda, los guapos de la banda. Siempre tiene que haber guapos en la banda. Jorge al trombón y Carlos a la trompeta, los hermanos que no fallan ni una nota. Detrás de mí, viene desde Pinto, con el número 1 en la batería, el que lleva el tempo. Parece un pulpo, parece que tiene ocho brazos, pero solo tiene dos, os lo juro: David Arcos.”

Mátame a Besos tampoco podía faltar en el concierto y, como no, Number #1, al grito de “Me declaro vuestro fan Number #1.” Parecía que definitivamente la noche había llegado a su fin después de volver a darle las gracias a todos los que compraron una entrada en los tiempos que corren. Pero todavía no: “¡Siempre hay otra, joder!” Con Jorge de rodillas y a la guitarra, como si le fuera a pedir matrimonio, comenzó a sonar Razón al Corazón, el tema que da nombre al EP que tantas cosas buenas le ha dado este año. La canción perfecta para cerrar 2019.

Bobes y su banda se fueron bailando del escenario, mientras en la Rockville sonaban villancicos. Y al igual que ellos cerraron de la mejor forma posible este año, nosotros también lo hicimos, con un artista que desprende fuerza cada vez que coge una guitarra y se sube a un escenario. ¡Javi, sigue dándonos un poco de rock en 2020! 

 

 

Imagen principal: Bobes vía Instagram (Bea Luque)