Amaral llenó de color la noche del pasado viernes en el WiZink Center con un concierto muy esperado en la capital.

Apenas pasaban unos minutos de las nueve de la noche cuando Juan Aguirre y Eva Amaral, junto con su banda, se subieron al escenario en un concierto muy ansiado por sus seguidores. Presentaron ‘Salto al Color’, su último disco, lanzado en el 2019 y que con motivo de la pandemia no pudieron presentar ante su público. Las fechas de su gira fueron reprogramadas en diversas ocasiones, hasta que por fin ayer, 19 de noviembre, ofrecieron un esperanzador concierto en la capital madrileña.

Por todo el esfuerzo que la realidad de la pandemia ha supuesto para todos los músicos, Juan y Eva se mostraron muy agradecidos con todos los presentes en el recinto, por su apoyo incondicional mientras los conciertos se paraban, pero la música seguía sonando. La emoción se palpaba en el ambiente, por poder verse cara a cara de nuevo con su público madrileño y compensarle con música en directo por ese apoyo a distancia durante tantos meses. “608 días después nos encontramos con vosotros. Por fin Madrid”, dijo la cantante.

Amaral en el WiZink Center | Fuente: Bea García – WHY NOT

Miles de personas acudieron al recinto para la ocasión especial del reencuentro, no cabía ni un alfiler entre la gente. Durante las aproximadamente dos horas y veinte que duró el espectáculo, el público bailó y cantó a pleno pulmón los temas más sonados del último disco de Amaral, comenzando el show por las ‘Señales’ y dando paso a los clásicos éxitos que han perdurado entre generaciones. ‘El Universo Sobre Mi’, ‘Marta, Sebas, Guille y los Demás’ o ‘El Principio del Final ‘ fueron las canciones más conocidas por el público, tanto por los más mayores como por los más jóvenes. Por esto mismo, el grupo decidió interpretarlas al inicio del concierto para poner al público en pie desde el minuto uno.

Seguidamente, Eva dedicó “a todas las mujeres que por la vida van con la mirada bien alta” la canción de título homónimo ‘Bien Alta la Mirada’,  dando así inicio a la presentación de los temas del nuevo disco. Temas como ‘Ruido’ u ‘Ondas Do Mar de Vigo’ fueron las más coreadas por el público madrileño. También con la llegada de ¡Como Hablar’, Eva no pudo evitar emocionarse al dedicar la canción a sus seguidores, quienes la vivieron como nunca.

“Cuando tuvimos que cancelar este concierto, muy poquitos devolvisteis las entradas, y eso nos dio fuerzas para seguir”, comentaba la vocalista con la mirada felina hacia su público. Y como de una ocasión especial se trató, no pudo faltar sorprender con algún invitado. En este caso fue Lucia Ruibal quien acompañó a la banda con una coreografía mientras tocaban ‘Soledad’.

Amaral en el WiZink Center | Fuente: Bea García – WHY NOT

Además, el decorado del show contaba con todos los colores menos el blanco y negro. Con un repertorio de todo menos triste, Amaral apuesta en su nueva puesta en escena por el color y las canciones que ayudan a ver la luz. Y como de color iba el concierto, con la llegada de ‘Moriría por Vos’ y seguidamente de ‘Juguetes Rotos’ las pantallas se iluminaron de todos los colores posibles, rotando a lo largo de las canciones.

Además de la puesta en escena, el vestuario fue brillante. Y nunca mejor dicho, porque el “brilli-brilli” estaba presente tanto en los looks de la vocalista como en las máscaras y cascos siderales. En definitiva, un espectáculo visual y sonoro que permitió disfrutar a los asistentes de nada menos que alrededor de 30 temas de la banda zaragozana.

Se aproximaron las 22:45 y el concierto debía de finalizar ya, pero como la banda todavía tenía que hacer caminar ‘Hacia lo Salvaje’ a su público e intentar sacar su lado ‘Kamikaze’, ofreció siete bises para poner broche a la noche. ‘Sin ti no soy nada’ y ‘Salir Corriendo’, en formato acústico, suavizaron el tono del concierto, pero dejando un buen sabor de boca a los asistentes.

Anecdótico momento, además, porque el teclista del grupo, Tomás, tuvo que ‘Salir Corriendo’ al ponerse de parto su mujer. Fue entonces Pablo quien lo sustituyó a los teclados, acontecimiento que, como Eva comentaba, ya suponían que en cualquier momento podía suceder. Y de esta forma finalizaba una noche mágica y, sin duda, irrepetible.

 

 

 

Imagen destacada: Bea García – WHY NOT