‘Johnny Chico’, el primer monólogo teatral interpretado por Víctor Palmero, triunfa en las noches del Teatro Lara durante la temporada estival. La función nos guía hacia la deconstrucción y enseña que no se trata de chico o chica, sino de personas, pues tal y como afirma el artista durante la función “al final todo es lo mismo cuando te desnudas”.

Johnny emprende un viaje hacia el autoconocimiento plagado de obstáculos que ha de sortear debido a su condición sexual y de género, comenzando por la aceptación propia en una sociedad que invalida y cuestiona la expresión del ser.

Los roles de género asocian una serie de clichés a hombres y mujeres: “Los hombres no lloran”, “el rosa es de chicas” o “compórtate como una señorita” son algunas de las frases que todos hemos escuchado más de una vez. Estas solo acentúan y propician un problema mayor que deriva en la exclusión social.

Víctor Palmero en ‘Johnny Chico’ | Fuente: Teatro Lara

La función también nos habla del papel de las redes sociales en este ámbito, estas influyen en la autoestima, son un nuevo espacio para el acoso y refuerzan, más aún si cabe, los cánones y roles establecidos.

Víctor Palmero interpreta casi una decena de personajes, solo él ocupa el escenario, sin embargo, este está más lleno que nunca. El brutal trabajo interpretativo que desempeña es más que suficiente para hacer vibrar al público durante los 80 minutos que dura el espectáculo.

La obra nos deja grandes frases, pronunciadas por el protagonista, que invitan a la reflexión: “Nos enjauláis antes de que aprendamos a volar” o “Me han quitado casi todo, pero nunca me quitarán el alma”, y es que cuando la sociedad oprime y coarta la libertad de expresión del individuo, el único lugar donde poder ser uno mismo es nuestro propio ser. 

De esta manera lo expresa en la entrevista que le hicimos al actor, donde nos descubrió algunos de los detalles que se esconden tras la obra.

Víctor Palmero y Paula Domínguez en una entrevista para WHY NOT | Fuente: Lucía Casanovas

Al finalizar la obra y antes de cerrarse el telón, se proyectaron sobre el escenario una serie de titulares relativos a agresiones e injusticias contra el colectivo LGBT. Tras esto y visiblemente emocionado, Víctor Palmero salió al escenario de nuevo para expresar la importancia que tiene el mensaje que lanza ‘Johnny Chico’.

Y es que pese a tratarse de un texto antiguo, obra del autor australiano Stephen House y perteneciente a los años 90, tristemente el tema sigue siendo actualidad. La violencia y el odio frente al colectivo LGBT se sigue dando y, no es necesario irnos muy lejos, así lo afirmaba el actor aludiendo al asesinato del joven Samuel a grito de “maricón”. En definitiva, no podemos dejar que continúe predominando el odio al que difiere de la norma.

Así, entre lágrimas de emoción y rodeado de un aplauso unánime, despidió Víctor Palmero la función que le acompaña desde 2019 y para la que aún hay entradas.

 

 

 

Imagen principal: Teatro Lara