El concierto de Love of Lesbian el pasado sábado 27 de marzo en el Palau Sant Jordi de Barcelona da esperanzas a la cultura. La banda reunió a 5.000 personas en el recinto, todas ellas con test de antígenos y mascarilla FFP2.

La cultura lleva meses demostrando que es segura, avalado por los cero brotes que se han detectado en estos espectáculos. Ahora, el Palau Sant Jordi de Barcelona ha sido testigo de un espectáculo que ha hecho a 5.000 personas vivir la cultura como hace más de un año que no la vivimos. 

Love of Lesbian fue protagonista del primer concierto masivo de la pandemia. Todos los asistentes se realizaron un test de antígenos y accedieron al recinto de forma escalonada; se les tomó la temperatura y pasaron por un punto de gel hidroalcóholico. La organización repartió a los asistentes una mascarilla FFP2, que debían sustituir por la que traían de casa. El concierto recibió la luz verde del PROCICAT –Plan de Protección Civil de Cataluña–, encargado de gestionar la pandemia en la región, y contó con un equipo médico supervisando que en todo momento se cumplieran las medidas de seguridad. En el cribaje previo se detectaron seis casos positivos de Covid-19, tal y como ha informado la organización.

A través de una app se ha controlado la entrada y las pruebas negativas. Por este motivo, el concierto comenzó con 30 minutos de retraso, aunque la organización afirma que es un margen aceptable teniendo en cuenta todo el protocolo. Los expertos del Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona son los que han controlado las medidas sanitarias; ya lo hicieron en un concierto que se realizó el pasado mes de diciembre en la sala Apolo de Barcelona, aunque con un formato mucho más reducido: 500 personas.

Bailar y disfrutar como antes

Ya con la prueba realizada, la mascarilla FFP2 y el gel hidroalcohólico, los asistentes estaban preparados para disfrutar de un concierto como los de antes de la pandemia. Una burbuja de 5.000 personas pudo cantar y bailar al ritmo de las canciones de Love of Lesbian con total seguridad.

“Bienvenidos al que es uno de los conciertos más emocionantes de nuestra vida. Hacía un año y medio que no pisábamos un escenario”, comenzó diciendo Santi Balmes, compositor y vocalista de la banda.  También pidió responsabilidad al público para que en ningún momento se quitaran la mascarilla, al tiempo que recordó la importancia de este experimento: “El mundo nos mira. Este concierto es una pequeña batalla dentro de la guerra“.

Tampoco se quiso olvidar del personal sanitario que sigue en primera línea de batalla, al tiempo que pidió a los gobernantes que nunca más vuelvan a recortar en sanidad. “Quiero dedicar este concierto, aunque parezca un tópico, a los sanitarios y al resto del personal esencial. Que nunca más se nos ocurra hacer más recortes en salud, por favor“, continuaba. ‘Nadie por las calles’ fue la canción que abrió el concierto y, aunque fue escrita antes del Covid-19, parecía idónea para la situación. Lo mismo sucedió con temas como ‘Si salimos de esta’, ‘Los males pasajeros‘ o ‘Allí donde solíamos gritar’.

Este concierto es una iniciativa de ‘Festivales para la Cultura Segura‘ y en ella han participado directores de festivales como el Primavera Sound, Sonar, Crüilla, Canet Rock o Vida, además de la promotora The Project. Jordi Herreruela y Ventura Barba, dos de los organizadores, han afirmado en declaraciones a la agencia Efe que el público sintió que era “más seguro estar dentro que fuera paseando por la calle o en una terraza”.

Las entradas para el concierto se agotaron en apenas ocho horas y los organizadores insisten en que es una muestra más de “las ganas y la ilusión” por volver a disfrutar de la música en directo. Love of Lesbian ha anunciado una gira por España durante los meses de verano y otoño para presentar ‘Viaje Épico Hacia la Nada‘, el álbum que verá la luz el próximo 16 de abril. El experimento del sábado en el Palau Sant Jordi, sin duda, devuelve las esperanzas al sector para que puedan volver los eventos masivos este mismo verano.

 

 

Imagen principal: Palau Sant Jordi