Miriam Rodríguez publicó el pasado viernes 3 de abril su nuevo disco, el segundo en su trayectoria profesional: ‘La dirección de tu suerte’.

Mientras que la población sigue confinada, Miriam Rodríguez ha alegrado la cuarentena con la publicación de su disco La dirección de tu suerte; eso sí, tan solo en plataformas digitales. Se trata del segundo álbum en su trayectoria profesional.

Desperté y No sé quien soy fueron los primeros anticipos de este trabajo. Sus respectivos videoclips combinaron la anteposición de la claridad y la oscuridad como esencia de la vida sin renunciar a su lema de vida: convertir tus sueños en el destructor del medio tomando como gasolina las heridas del pasado. Dicho pasado lo ha expansionado llevando el Alzheimer a su repertorio artístico.

Sin embargo, ella sigue empeñada en seguir difundiendo su mensaje mediante diversas vías temáticas. Al fin y al cabo, la compositora gallega demuestra que es pasado reciente, presente y futuro de la música española. Esta tendencia queda vigente con el aumento desmesurado de sus seguidores. Esta circunstancia le ha impulsado a realizar un streaming con su banda y presentar en un concierto en directo La dirección de tu suerte.

Además de lanzar un mensaje de ánimo hacia las personas que se juegan la vida para salvar o amenizar la vida de la gente confinada, ha destacado que dicha presentación tenía el propósito de homenajear a todos los profesionales y fans que han facilitado su ascenso meteórico en el panorama musical.

Como si de una metáfora a su corta trayectoria artística, empezó fuerte la presentación con Desperté. Sin duda, todo un himno a las personas que utilizan la oscuridad como energía para encontrar la luz en su vida. Dicha gasolina tuvo que utilizarla para calmar la presión que tuvo que sufrir al verse sin el calor del público.

Una vez habiendo superado esta sensación, De vez en cuando se convirtió en el himno idóneo para que desnudara sus inseguridades. Semejantes inseguridades las manifestó en otro de sus temas musicales, No se quién soy, y su posterior fuerza interior que nos permite decir No vuelvas.

Sin duda, ha dejado vigente un magisterio idóneo para afrontar las dificultades que se avecinan en esta situación. No obstante, la gallega nos recuerda una receta milenaria: “La suerte se trabaja, y la buena suerte se cultiva y no llega de casualidad.”

 

Imagen: Portada ‘La dirección de tu suerte’