“Dolor y Gloria” purificó su leyenda en la 34ª edición de los Premios Goya celebrados en Málaga durante la noche del sábado 25 de enero.

El territorio malacitano ha sido el lugar en el que dos titanes del Séptimo Arte, Pedro Almodóvar y Antonio Banderas, han ampliado su palmarés cinematográfico. Dolor y Gloria apuntaba maneras tras su estreno en marzo de 2019 y no ha decepcionado.

No solamente ha quedado endiosada por las críticas internacionales. Además, ha permitido que el cineasta manchego vuelva a escribir otra historia de oro para el cine español. Cabe destacar que se cumplen 20 años de su primer Oscar y el consecuente grito “Pedro” por parte de Penélope Cruz. Sin embargo, Antonio Banderas tampoco debe quedarse corto. El malagueño es la otra mitad del director. Es cierto que llevan cuatro décadas de relación amistosa y profesional.

Cartel película ‘Dolor y gloria’

La trama de la película ganadora ha logrado cautivar a un público y a una Academia de Cine que ha visto a un Banderas retratado en el propio director. Ambos sufrieron problemas de salud y Antonio no dudó en confesar cómo ha pasado de ver la muerte ante sus ojos a darse un baño de homenajes en su Málaga natal.

Él es profeta en su tierra y, por dicha razón, ha logrado interpretar a la perfección el papel autobiográfico de ambos. Al fin y al cabo, es un privilegio plasmar tu verdadera esencia de cara a un público que cada día valora más y mejor a nuestro cine, que nos hace sentirnos tan orgullosos de nuestra tierra como podemos identificarnos con la ciudadanía del mundo.

Ellos marcaron el drama y el talento en una noche que vio deslumbrar el recuerdo de Marisol y cómo nóveles artistas desafían al curso de la vejez para sacar los ojos brillantes de niños/as. La edición 34ª ya es historia, al igual que los tangas de Andreu Buenafuente y Silvia Abril. Ahora toca disfrutar de nuestro cine durante un 2020 que coge velocidad de crucero.

 

 

Imagen principal: Academia de Cine