El 13 de diciembre empieza con el esperado estreno del segundo álbum en solitario de Harry Styles: “Fine Line”. En WHY NOT te lo reseñamos tema a tema.

Más de dos años han pasado desde la última vez que escuchar un tema de Harry Styles fue algo inédito. El éxito del self-titled HS1 creó expectativas para esta segunda ronda del británico. Dividido en cuatro partes que podrían funcionar a la perfección como distintos EP, ¿cómo ha sorprendido Fine Line?

CARA A: do you know who you are?

El álbum, compuesto por doce temas, nueve de los cuales inéditos el día del lanzamiento, da la bienvenida con el acertado Golden. Tiene el sonido de Fleetwood Mac, la energía para ser importante e incluso cabeza de concierto y, por supuesto, la garantía de ser el mejor tema con el que iniciar Fine Line. Es animado, vivo y pegadizo.

Tras un primer adelanto del toque veraniego con el que han coloreado este segundo álbum, nos encontramos con la trilogía de la que nos hicieron partícipes en los meses de espera y cuenta atrás: Watermelon Sugar, Adore You y Lights Up. Todas ellas están reseñadas en WHY NOT, ¡clica sobre los títulos para saber más!

Con estos cuatro temas, la primera parte de Fine Line queda zanjada. Se trata de una primera parte con poco margen para descubrir novedades, al tratarse de los sencillos previamente escuchados. Sin embargo, en conjunto podríamos considerarla un bloque rockero, cohesionado y preparado para los escenarios, las luces y los grandes públicos.

CARA B: What if I’m someone I don’t want around?

Cherry es la que da un giro de ciento ochenta grados al CD. Delicada como si de papel de seda se tratara, se convierte en candidata indudable de banda sonora. Recuerda a las obras utilizadas en Llámame por tu nombre (Call Me By Your Name), por ejemplo. Además, cuenta con un detalle íntimo que ha removido las redes: la nota de voz con un mensaje de su ex-novia, según ha explicado Harry en entrevistas.

Tras Cherry, la balada más cruda de todo el álbum se abre paso. Falling no ha dejado indiferente a nadie. Ha enamorado con la desnudez de su voz rasgada, y no es sorpresa alguna. El secreto de su éxito reside en el nostálgico recuerdo de las baladas que Harry compartía con Louis, Liam, Niall y Zayn en su paso por One Direction. Falling ofrece su voz y poco más, y lo es todo. Se rasga y se rompe como nunca hemos escuchado en un tema propio. Resuena su voz, entera y sola sobre un piano. Crece, se llena de emoción para hacer justicia a la letra, y atraviesa la piel. Es, objetivamente, la canción con el estilo más cercano al que defendió durante cinco años, y ha llegado directamente al corazón de los que más disfrutamos de su voz cuando suena tan cierta y vulnerable. 

To Be So Lonely recoge los pedazos en los que Falling nos ha convertido, y nos lleva de viaje, de nuevo, al Malibú tan presente en la instrumental. Es muy interesante el uso de nuevos recursos musicales con los que transmitir distintas emociones e incluso lugares. En cuanto a producción, Fine Line ha dado un salto enorme y ha quedado marcada por pura valentía, exploración y descubrimiento.

Lo que She consigue es, simplemente, alucinante. Se podría comparar a temas anteriores, como el Woman de HS1, pero sería injusto. She es mucho más. Es guitarra de infarto, sensualidad y una batalla entre los falsetes y los golpes del bajo. Suma instrumentos conforme avanza y alcanza niveles épicos que satisfacen toda necesidad de un toque lujurioso dentro de este álbum. Sin duda, seis minutos con todo el sentido del mundo y un solo instrumental escalofriante.

CARA C: Kiss in the kitchen like it’s a dance floor

Para esta tercera parte, nos vamos a un ambiente mucho más relajado y alejado de la intensidad de las baladas rompedoras y pasionales. Nos mudamos al caos y diversión de Sunflower, Vol. 6, un tema que reúne diversos coros y la repetición de la palabra sunflower. Juega, de nuevo, con nuevos efectos, como bocanadas, y otros sonidos que recuerdan a paseos por el trópico. De nuevo, ese ambiente ligero y carismático que envuelve a gran parte del álbum. Termina con unos arreglos y voces divertidas.

Sin perder el aire tranquilo y veraniego, Canyon Moon nos permite sentirnos parte de la naturaleza, un rancho, campamento de verano o similar. Lo que este álbum ha conseguido, además de juntar y perfeccionar distintos estilos, es la capacidad de transportar al oyente. Lo cierto es que no importa que el año esté a punto de acabar, esta serie de temas prometen que es verano, hace calor y el sol quema.

Treat People With Kindness se ha convertido rápidamente en tema de conversación en las redes sociales. Se trata del himno que cuenta con un coro insistente, una percusión constante y un toque a Bohemian Rhapsody. Es una canción familiar y digna de concierto. Divertida y puro éxtasis.

CARA D: we’ll be alright

Por último, pero no por ello menos importante, Fine Line se encarga de despedir el álbum que lleva su nombre. Hacen falta pocos acordes para entender el por qué. En Fine Line habita todo lo épico que se echa en falta en el resto de CD. No tenemos un Sign Of The Times esta vez, y la ausencia de esa ascensión al cielo es palpable hasta llegados a la última oportunidad. Tan suave en un principio, tan guitarra acústica rasgada con cuidado y tan letras cantadas con dulzura… Y qué preciosidad de subida, qué intensidad de repetición del “We’ll be a fine line, we’ll be alright” que ha dejado huella en los oyentes.

Toda la paz del mundo reside en los últimos seis minutos de este segundo trabajo de Harry Styles. Es el desenlace perfecto. Toda la aventura de la primera parte, la intensidad de la segunda y la locura de la tercera culminan en la creación más divina y especial de todo el álbum. 

FINE LINE: MALIBÚ EN AUDIO

Sí. Fine Line ha superado las expectativas. No, no era posible imaginar hasta qué punto íbamos a descubrir nuevas facetas, por lo menos no a través de los tres sencillos lanzados antes de hora. Es música para conciertos, música para encontrar paz en una misma, música para bailar y música para la gran pantalla. Música para cine independiente, para ilustrar detalle, paisaje y luz. Verano, brisa, Malibú, mucha Malibú. Suena a noche de verano y a brisa esperanzadora. Suena tan bien y a tantas cosas que conectar con todas ellas es igual de imposible que no conectar con ninguna. 

Uno puede perderse en este álbum, pero también puede encontrarse, y por eso es bueno. Por eso puede permitirse el lujo de prometer que todo estará bien.

 

 

Imagen principal: Capital FM