El pasado 27 de septiembre, El Kanka llegaba a Murcia con su gira Donde caben 2 caben 3.           

Pasados diez minutos de la hora prevista, El Kanka aparece sobre el escenario acompañado de su guitarra. Volar, lo que se dice volar… Suenan los primeros acordes de este tema que, el malagueño, publicó junto a Rozalén hace unos años. El público comienza a cantar, sin saber aún todo lo que disfrutarían durante la noche. Una noche en la que El Kanka mostraría, aparte de su talento y profesionalidad; el cariño, la cercanía y el respeto que siente hacía sus seguidores.

Con la siguiente canción, de su disco El Arte de Saltar, deja claro su porqué en este camino de la música. «Pa que la verdad sea la moneda, y pa que los besos curen el llanto, pa que las canciones sean las banderas, para eso canto.» El Kanka canta, en definitiva, porque la música nos proporciona libertad y felicidad en este mundo loco que sufre tanto.

Es aquí cuando da la bienvenida a esta fiesta de cantares. El show continúa con Guapos y Guapas, una de las nuevas canciones que forman parte de CanEpé, su último EP publicado hace unos meses. Llámame Fino, Para Quedarte y Querría dan paso a uno de los momentos más movidos de la noche. Me alegra la vista pone a todo el mundo a bailar. A dieta de dietas es el siguiente tema que suena. Uno de los más divertidos de El Kanka.

En este momento, el artista hace un inciso en el concierto. Muestra su cariño hacía los afectados por el fenómeno de la gota fría, que tanto daño ha hecho en la región. «Ánimo a todos. Espero que al menos salgáis con una sonrisa hoy de aquí.»

El Kanka no podía bajarse del escenario sin cantarle a su tierra. Y es que, nadie te va a querer como Andalucía te quiere. Andalucía es una de las canciones más especiales para el malagueño. Después sonaba Vengas cuando vengas, tema que interpreta junto a Carmen Boza y que cuenta con más de seis millones de visualizaciones en YouTube. Tras esta, tocaba Payaso, la dedicaba a todos esos héroes que son capaces de sacarnos una sonrisa. Ya que, a veces, se utiliza esta palabra en tono despectivo y no debería ser así.

El concierto iba llegando a su fin

Confesión, Tienes que saltar, Sí que puedes o la ya mítica Lo mal que estoy y lo poco que me quejo eran algunas de las canciones que sonaban antes de despedirse con Qué bello es vivir, un verdadero baile de esperanza y emoción.

El Kanka lo había conseguido. Todos los asistentes salieron del auditorio con una sonrisa en la cara tras dos horas de concierto.

 

 

Imagen principal: El Kanka